El tiempo. Bienes dados en pago por deudas atrasadas crecen 85 % en el país.

11.08.17 1

Lotes, equipos petroleros y vehículos, entre los activos que más entregan deudores. 

La formalización de pequeños negocios es posible si se ofrecen alternativas justas. En cientos de deudores colombianos no les está quedando otra alternativa que entregar parte de sus bienes a los bancos ante la imposibilidad de cumplir con el pago de sus obligaciones financieras, solo que hoy, a diferencia de lo ocurrido en la crisis hipotecaria de 1999, son los empresarios y no las familias los que más acuden a esta figura. Esta situación ha disparado el valor de los bienes dados en pago a 570.000 millones de pesos al cierre de mayo, cuando un año atrás era de 308.000 millones, una diferencia del 85 por ciento, según la Superintendencia Financiera. Aunque dicho monto dista de la cifra que registró el sistema financiero a finales de la década de los años 90, por causa del colapso del sistema UPAC y la crisis del momento, los propios banqueros están viendo con preocupación el ritmo de esas daciones dada la situación de la economía.

Y es que, con un crecimiento del orden del 1,1 por ciento, según el DANE, un alicaído consumo de los hogares y las dificultades de las empresas para reanimar su producción, los inventarios de esos bienes dados en pago amenazan con aumentar, aunque se descarta que lleguen a niveles vistos hace una década y media.  Como se recuerda, esa crisis fue tan fuerte que cientos de familias colombianas tuvieron que entregar a los bancos, principalmente sus viviendas, ante la imposibilidad de pagar las cuotas mensuales de sus créditos hipotecarios, que en muchos casos triplicaron su valor. Así, mientras el saldo de la deuda de una familia crecía a ritmo acelerado, el valor de la vivienda iba en picada, por lo que muchos deudores no vieron otra salida que devolver el inmueble y saldar así la obligación con la entidad. Esta situación hizo que las entidades financieras acumularan daciones en pago por 2,2 billones de pesos, máximo valor observado en 2002. A partir de entonces, y con la mejora de la economía, ese monto comenzó a bajar hasta los 210.000 millones de pesos en el 2015. Pero hoy esas daciones ya son casi tres veces ese último monto.

 A diferencia de aquella crisis, cuando el 30 por ciento de los bienes recibidos eran viviendas, hoy solo representan 7 por ciento, según la ASOBANCARIA. “En los últimos 3 años, el número promedio de viviendas recibidas por dación en pago ronda las 370 unidades anuales, un nivel muy moderado frente al periodo de crisis. Hay que destacar también que en el último año el saldo de estos bienes ha decrecido 10 por ciento, en promedio”, explica Jonathan Malagón, vicepresidente del gremio.  Agrega que, aunque este crecimiento luce elevado, debe tenerse en cuenta que la coyuntura económica de los últimos dos años ha derivado en condiciones financieras más difíciles para los hogares, lo que ha hecho que ese tipo de operaciones se haya acelerado. Para Santiago Perdomo, presidente de Multibanca Colpatria, la situación de las daciones en pago no es como para prender las alarmas, pero sí “es algo a lo que hay que pararle bolas”.

Dice que cuando hay una desaceleración de la economía como la de ahora, primero se incrementan los saldos de la cartera vencida y parte del reflejo de esa situación es que hay gente que ya no puede atender sus obligaciones y, simplemente, entrega la dación en pago, como una forma de resolver el lío de la cartera vencida.  Las deudas en mora de los colombianos valen hoy más de 17,7 billones de pesos y crecen 34 por ciento real anual. Pero en la Superfinanciera advierten que más del 95 por ciento de las deudas de los colombianos están al día y que hoy la banca está mucho más sólida que antes. Lo que están viendo los banqueros en ese frente es que hay muchos constructores y medianos y pequeños empresarios entregando bienes para saldar obligaciones que no han podido pagar por la coyuntura. “Estamos viendo que se entrega más finca raíz, lotes, apartamentos, pero de parte de los constructores. No creo que la situación sea preocupante, pero sí es de cuidado, y creo que la Súper está detrás de ese tema”, comenta el banquero.

En la Superfinanciera sostienen que “los bienes recibidos corresponden a inmuebles, especialmente lotes, de algunos deudores empresariales y corporativos con exposiciones crediticias de montos significativos y, en una menor proporción, vehículos”. Pero advierten, además, que en materia de bienes restituidos por contratos de leasing se resalta la participación de equipos especializados entregados por firmas que prestaban servicios al sector petrolero. Para los consultados, esta situación es típica de los ciclos económicos, por lo que no esperan que esta se escale a lo visto algunas décadas atrás. En la ASOBANCARIA –dice Malagón– esperamos que el ajuste de la economía en 2017 y 2018 permita que ese saldo se desacelere.  “Es importante señalar que las entidades siguen comprometidas con el monitoreo de estos indicadores, con el fin de actuar de manera oportuna y preservar la estabilidad del sector”, precisó el directivo. En Colpatria, por su parte, “esperamos un mejor segundo semestre y un 2018 en el que se vea una recuperación de la cartera y una liquidación de los activos recibidos”, dice Perdomo. 

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