El país. El Fracking: ¿una salvación o una amenaza para Colombia?

06.09.17 5

Colombia busca adoptar esta tecnología para aumentar sus reservas de petróleo y gas. Ecologistas piden estudios. Colombia está agotando a pasos agigantados sus reservas petroleras, tanto que los 1.650 millones de barriles que tiene probadas, las mismas alcanzarían solo para 5,1 años, y las de gas para 11 años.  Por eso, la tecnología del fracking para explorar pozos no convencionales, es considerada como una solución. Sin embargo, los ambientalistas la califican como un serio riesgo para las fuentes de agua, además de que, según ellos, podría causar microsismos y otros perjuicios en las zonas de explotación. La controversia se polarizó aún más cuando el ministro del Medio Ambiente, Luis Gilberto Murillo, dijo que para adoptar el fracking habrá que esperar hasta cinco años (hacia el 2021) mientras se expiden las reglamentaciones y fortalecen los controles.  A esto el ministro de Minas, Germán Arce, respondió que el país no debe desaprovechar esta técnica pues ya “hemos desarrollado los estudios para poder controlar sus impactos”.  El funcionario invitó incluso a los grupos de ecologistas a discutir el tema, “pero con pruebas científicas” bajo altos estándares ambientalistas.

El fracking permite extraer crudo tras romper mantos rocosos a gran profundidad utilizando potentes taladros con agua a alta presión mezclada con aditivos químicos, cuya toxicidad es lo que preocupa a los ecologistas.

Ventajas y riesgos. Lo cierto es que el país con esta técnica podría aumentar entre 250.000 y 400.000 barriles diarios su producción de hidrocarburos en unos pocos años, superando así los 950.000 barriles que se extraen hoy. Y garantizar así una autosuficiencia superior a los 16 años. Por lo menos, así lo estima Julio César Vera, presidente de la Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, ACIPET. “Si no lo utilizamos estamos en riesgo de perder la autosuficiencia, y abocados a pagar una factura de $30 billones al año en importaciones”, enfatizó el dirigente. Otra ventaja es que este tipo de explotación traería inversiones por más de US$30.000 millones que le darían impulso a la economía del país, sostiene el presidente de ACIPET.

Estados Unidos es actualmente el líder mundial de esta tecnología, aunque tiene regiones como el Estado de Nueva York donde se ha prohibido. Pese a los beneficios que se plantean, Camilo Prieto, presidente de la ONG Movimiento Ambientalista Colombiano, pide que el Fracking se aplace hasta tanto se defina una reglamentación para proteger las fuentes hídricas. Por su parte, Gloria Amparo Rodríguez directora de la especialización en derecho ambiental de la Universidad del Rosario, señala que “infortunadamente no hay armonía entre los funcionarios de las mismas instituciones del Gobierno” frente a este tema, ya que en “otros países se declarado una moratoria mientras se establecen los riesgos o no para el medio ambiente”. El asunto es complejo. Y aunque desde el 2012 se abrió la puerta para el Fracking al ofrecerse los primeros bloques, las medidas jurídico-ambientales siguen bajo estudio. El próximo Gobierno tendrá la palabra.

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